Los cambios en la factura eléctrica que viviremos en los próximos meses

Los expertos de la Comisión de Energía del Colegio y la Asociación han preparado este artículo sobre la futura factura eléctrica y los cambios que provocarán los peajes establecidos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, establecidos en enero, y los cargos que todavía tiene que diseñar el Gobierno.

Comisión Energía - Factura eléctrica

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia estableció el pasado mes de enero la estructura de los futuros peajes por el uso de las redes eléctricas con el que se prevén recaudar unos 7.000 millones de euros y que se destinarán a cubrir los costes de estas instalaciones. Todavía queda pendiente que el Gobierno defina los cargos, con los que prevé recaudar una cifra similar y que irán destinados, entre otras partidas, a ayudas a energías renovables o a cubrir déficits de deudas de años anteriores. “La fecha de aplicación de los nuevos peajes todavía no está clara ya que se debe disponer de ambas metodologías, reprogramar 30 millones de contadores de electricidad y adaptar los sistemas de lectura y facturación de centenares de distribuidoras y comercializadoras de electricidad”, explica Rafael Riquelme, experto de la Comisión de Energía del Colegio y la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid.

Estructura

Los consumidores domésticos y pymes conectados en baja tensión con potencia contratada inferior a 15kW serán los que más noten el cambio en su factura eléctrica y afectará tanto a la potencia como a la energía facturada.

Actualmente sólo tienen una potencia contratada, con la nueva estructura tendrán dos; una nocturna de 0:00 a 8:00 y otra diurna de 8:00 a 24:00 horas. De esta forma podremos contratar la potencia que necesitemos durante el día y la noche de forma diferenciada. “Comercios y viviendas podrán optar por bajar de forma importante la potencia durante la noche, mientras que los que carguen vehículo eléctrico en ese período la podrán aumentar sin tener que hacerlo el resto del día”, apunta Rafael Riquelme.

Respecto a la energía, de forma obligatoria todos los usuarios tendrán unas tarifas que distinguirán tres periodos de consumo distintos. El periodo valle (el más barato) será siempre de 0:00 a 8:00 horas, el periodo punta (el más caro) será al mediodía y por la tarde-noche (de 18:00 a 22:00), y el resto del día se considerará periodo llano (precio moderado). También se consideran como período valle todas las horas de los sábados, domingos, el 6 de enero y resto de festivos nacionales de fecha fija. Hacer esta distinción es posible gracias a los nuevos contadores inteligentes instalados en los últimos años.

El Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), que es el sistema por el que pagan sus facturas más de 10 millones de hogares en España, cambia con la estructura de los nuevos peajes y se aumentan las diferencias de precios de unas horas a otras. Consumir en periodos de más demanda (periodo punta) será más caro, y hacerlo por la noche será todavía mucho más barato.

La importancia de la potencia

Además de los impuestos, en nuestras actuales facturas se pagan la energía y los peajes. El valor de la energía depende del mercado eléctrico (de lo que sople el viento o del precio del gas natural) y los actuales peajes sirven para pagar las redes eléctricas, las subvenciones a las energías renovables y otros muchos costes relacionados. Hoy en día, los pequeños consumidores pagan sus peajes con un 65% en el término de potencia y un 35% en el término de energía, aproximadamente. En el futuro, pendientes de los valores de los cargos que tiene que aprobar el Gobierno, se pagará un 75% en el término de potencia y un 25% en el término de energía. El importante peso del término de potencia responde a los principios de suficiencia, eficiencia y objetividad, y va en línea con las recomendaciones de los reguladores europeos. Tiene lógica establecer un criterio de recaudación con un alto componente de potencia si se quieren pagar fuertes inversiones en infraestructuras de redes con una importante componente de amortización de las inversiones, y con un componente variable muy bajo. Un sistema de costes poco dependientes de la demanda, con ingresos eminentemente fijos, es muy robusto frente a importantes caídas de la demanda producidas por una crisis económica, por ejemplo.

Siempre desde el punto de vista de estructura de ingresos para pagar las inversiones en redes eléctricas, un término de potencia bajo favorece a los propietarios de segundas residencias (se usan poco a lo largo del año) y a las viviendas con alta intensidad energética (que suelen corresponderse con mayores poderes adquisitivos), y un término de potencia alto favorece el desarrollo económico empresarial, comercial pero sobre todo industrial, ya que los sectores productivos usan la potencia durante mucho más tiempo que las viviendas. “En estos tiempos que nos esperan, con una crisis económica y de empleo importantes, es necesario facilitar el desarrollo de la actividad industrial directa ya que, como se ha demostrado en otros países durante la anterior crisis, es el mejor elemento multiplicador y de sostenibilidad del factor trabajo, facilitando la vertebración del tejido económico y actuando como impulsor de valor añadido al sector servicios”, apunta el experto del Colegio.

La energía reactiva

La nueva normativa mantiene el recargo por el consumo de energía reactiva para todos los consumidores de más de 15kW y crea una nueva penalización, a pesar de que no está claro el posible perjuicio que se está produciendo a las redes eléctricas por este motivo, a todos los consumidores en media y alta tensión (> 1kV) si no mantienen de forma horaria un factor de potencia superior a 0,98 de vertido capacitivo de 0:00 a 8:00 horas, más fines de semana y festivos nacionales. Esta penalización puede representar un aumento muy importante en el coste del suministro eléctrico de muchos consumidores industriales, sobre todo en el caso de que tengan equipos de compensación de energía reactiva no automáticos o mal calibrados, y confiamos en que se pueda resolver de forma rápida instalando relés con reloj en estos equipos. En cualquier caso es una penalización que se debería haber analizado previamente con más cuidado. 

Vehículo eléctrico

La CNMC también ha establecido peajes específicos para instalaciones de recarga de vehículos eléctricos de acceso público con un reparto de recaudación del 20% en potencia y 80% en energía, lo que podría ir en contra de los principios de suficiencia, aditividad, transparencia, objetividad y, sobre todo, no discriminación.

“Es poco probable que este peaje sea considerado como ayuda de Estado al tratarse de un proyecto de interés común europeo. El tiempo dirá si la Comisión Europea considera que no se ajusta a la Directiva 2019/944 que exige peajes objetivos, no discriminatorios y que reflejen costes reales”, destaca Rafael Riquelme. En el peor de los casos, los usuarios que se beneficiaran de estos peajes subvencionados deberían reintegrar la diferencia al sistema eléctrico.